Principios de la masonería moderna
La masonería hoy
En la primera conferencia de la masonería alemana tras la guerra, celebrada en la iglesia Paulskirche de Fráncfort, se formularon los denominados «principios de la masonería», unos principios que, unos 60 años después, siguen transmitiendo de forma clara y memorable lo que representa la masonería.
Allí se acordó lo siguiente:
«La masonería une a hombres que, en una comunidad fraternal, aspiran a la profundidad espiritual y al refinamiento moral a través de venerables actos rituales».
Entre sus tareas centrales se encuentran el amor universal, la fraternidad, la caridad y la promoción de la humanidad en todas sus facetas.
La libertad de culto, de conciencia y de pensamiento son consideradas por los masones como el bien más preciado. Por eso se admite a hombres de buena reputación, independientemente de su religión, nacionalidad, convicciones políticas o posición social.
El masón reconoce en el orden del mundo, en todo lo vivo y en la conciencia moral del ser humano un espíritu creador divino que encarna la sabiduría, la fuerza y la belleza, y lo venera bajo el símbolo del triple gran arquitecto del mundo.
La masonería es una alianza ética, no política. No participa en disputas políticas o confesionales, no es una comunidad religiosa, ni una sociedad secreta, no exige confidencialidad ilegal y no transmite conocimientos secretos.